lunes, 15 de septiembre de 2014

La independencia de Escocia vendrá.

Sean cuales sean los resultados del referéndum de este jueves, el reino de Escocia volverá a recuperar su independencia. A diferencia de algunas de las naciones ficticias que reclaman la independencia hoy en Europa, Escocia es una entidad y  nación histórica, con siglos de vida independiente antes de verse obligado a la unión con Inglaterra.

El problema con esta unión no sólo tiene que ver con su brutalidad y el genocidio cultural sino el hecho de que significaba para Escocia una sujeción a los valores burgueses dominantes a principios del siglo XVIII en Inglaterra. Por supuesto, la campaña por la independencia está dominada por la izquierda blanda, un representante de la ideología burguesa, pero que nadie dude: la separación de Escocia será un duro golpe para la oligarquía  británica que sigue siendo una fuerza en el mundo burgués que combatimos

martes, 25 de marzo de 2014

Peligroso precedente con la creación de un Estado islámico en Filipinas . 25-3-14


El 27 de marzo, el gobierno de Filipinas firmará un acuerdo con el Frente Moro de Liberación Islámica. El acuerdo prevé una región autónoma islámica en la isla de Mindanao, con lo que el  FMLI abandonará el combate. Esta fórmula se ha intentado varias veces ya pero cada vez las organizaciones islámicas violentas se dividen y organizaciones nuevas o rivales continuan la guerra. Es una vieja estrategia: pueden decir que buscan la paz (y disfrutar a la vez las ventajas que proporcionan el autogobierno) y continuar la guerra al mismo tiempo. El acuerdo prevé un pequeño estado islámico llamado el Bangsamoro. Dominará aproximadamente el 15% del territorio y un poco menos del 15% de la población de la isla de Mindanao. Pero el Frente Moro de Liberación Nacional se ha comprometido a rechazar el acuerdo y continuar la lucha. El FMLN quiere la isla entera (allí viven más de 20 millones de filipinos), así como Sarawak y Borneo del Norte .

En realidad, las islas filipinas han mejorado su situación bastante en cuanto a la amenaza islamica desde la llegada de los españoles las incorporó al mundo barroco. A principios del siglo XVI, Mindanao estaba bajo el control de los musulmanes, e incluso en Manila acababa de establecerse un sultanato islámico. Los españoles llegaron a tiempo para evitar que filipinas se convirtiera en un país islámico. Esta nación es estratégica y muy importante para el mundo. Precisamente en este punto, el mundo occidental y cristiano en su forma barroca abre una brecha que impide una mayor expansión de las civilizaciones islámica y china. El establecimiento de una cabeza de puente en este punto estaba detrás de la visión de los Reyes Católicos en el envío de la expedición de Colón. Deseaban rodear el mundo islámico que había circundado a su vez a Europa durante tanto tiempo, y comenzar la evangelización de Asia. El proyecto tuvo un éxito dramático aunque tuvo que esperar otros treinta años después de Colón.

Desde el punto de vista geopolítico, Filipinas no tiene motivo alguno para seguir con su alianza actual con los EE.UU. (que se ha comportado como el peor enemigo de la cultura y los intereses filipino). Tampoco debe caer bajo la influencia de China, ni mucho menos sufrir un retorno del dominio islámico,  eliminado en sus islas con tanta dificultad. Este pueblo de cien millones se formó y durante siglos vivió en una civilización barroca que le dio su forma de ser y su significado mundial. Sólo en este periodo el pueblo filipino conoce la paz y la unidad.

La República de Filipinas es una parte vital del mundo barroco de hoy. Debe continuar resistiendo la expansión islámica y china. También deben comenzar a recuperarse, despues del siglo de dominación norteamericana que ha hecho mucho daño cultural. Filipinas es la orilla occidental des ese océano barroco del futuro que es el Pacífico.

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Por qué el Barroco? ¿Por qué ahora?

Porque el orden barroco es históricamente la única alternativa a nuestra sociedad burguesa ya claramente disfuncional. La sociedad burguesa que siguió al Renacimiento  es responsable de las ideologías, todas rechazadas por el barroco. El orden barroco sigue en pie en muchísimas aspectos. Tenemos que reconocerlo y revitalizarlo.

De hecho, cuando se trata de solucionar los problemas actuales, (hablaremos de todo eso) la gente casi siempre recurren a las ideologías del mundo burgués. Es un error. Es un mundo cuyos días están contados y no es el nuestro. Un guatemalteco, un argentino o filipino vive en un país cuyo origen cultural social e histórico es barroco. Un español o portugués vive en un país cuya forma moderna es inseparable del orden barroco, de la que fue en un tiempo la parte más influyente.

La respuesta a los problemas de hoy no est
á en tratar de volver a otra versión del sistema político actual, por ejemplo al estado nacional ligeramente más fuerte de hace cincuenta años que era la situación más común en muchos países. Tenemos que abrir los ojos y aceptar que somos una civilización diferente y superior a la del mundo burgués encabezado por países como Estados Unidos y Alemania.

Durante el orden barroco nuestros pueblos estaban en paz. La división social constante y los conflictos internos de hoy se deben al sistema burgués. Después de más de doscientos años está claro que nuestra copia de la sociedad burguesa no va a funcionar. El Barroco como postura social, cultural y política en nuestros países y a nivel internacional no es para todos, por supuesto. Sin embargo, tiene que ser visible de nuevo, como las realidades deben ser siempre.

domingo, 2 de febrero de 2014

10 características de la sociedad barroca

1 - El orden barroco es la derrota del Renacimiento. El barroco no era un vestigio de la Edad Media ni una reacción ciega hacia el Renacimiento. Era católico y como sociedad creía en Dios antes de todo. Era un orden social y político que utilizó su hegemonía para sanar las heridas y dudas y divisiones causadas por el Renacimiento, confinando ese movimiento a determinadas partes de Europa durante casi dos siglos. Política y socialmente, el Renacimiento fue una crisis y el inicio de un movimiento que produciría la sociedad y los valores burgueses y que dio lugar a la Ilustración, el capitalismo y todas las ideologías: el absolutismo, el poder estatal, el fascismo y el conservadurismo, el marxismo y el nacionalismo. El Renacimiento fue el comienzo de una modernidad alternativa burguesa que en última instancia militar, pero no culturalmente, derrotó al barroco. La modernidad burguesa ha sido dominante durante 300 años pero está claro que hoy en día está terminando de una u otra manera y es necesario retomar el proyecto barroco. El Occidente de 2014 es un argumento inconcluso entre el Barroco y el Renacimiento.

2 - Es la primera sociedad global, internacional y moderno y durante el primer siglo de la era moderna al menos, la única sociedad con estas características. Se abrió el camino en el progreso cultural, científico y social. Su amplia variedad de países y pueblos están libres de conflicto entre ellos, pero no porque son parte de un imperio centralizado o incluso una confederación En su mayoría comparten el mismo monarca o son estados en estrecha relación con la monarquía.

3 - En el orden barroco la ideología está ausente. Durante su hegemonía no tiene nombre que lo describa y con la victoria de su rival, el orden burgués/estado nacional consecuencia del Renacimiento, se confunde con formas sociales más antiguos u otras que no le son propias, o simplemente se ignora. El orden que reconocemos como barroco no sustituyó la religión con las ideologías o la política. Sus principios generales y código moral son cristianos. Por lo demás, se basa en la historia y la realidad de las cosas mismas. Cuando se enfrentaron a la ideología política -renacentista (Maquiavelo , Bodino) los pensadores barrocos se limitaron a escribir acerca de la mejor manera de ordenar la sociedad que realmente existió. Los países son de origen histórico. No son creaciones de la ideología y no son estados étnicos.

4 - Tiene unidad, como Europa en la Antigüedad tardía y la Edad Media, pero es también una civilización que es consciente de y a menudo existe en estrecha proximidad física a culturas alternativas antagónicas. Aborrece esta división y ordena su fuerza social, artística y política de acuerdo con su visión universalista del mundo. Europa durante la época de la hegemonía barroca, como la de hoy, carece de unidad. Como hoy, hay varias Europas.

5 - Emplea desarrollos técnicos típicamente modernos. Sus fuerzas armadas son los más poderosas en el mundo por este motivo. Los Castellanos del siglo XVI son los primeros en hacer pleno uso de las armas de fuego portátiles y tácticas de fuego y movimiento en el campo de batalla. Los Habsburgo españoles establecieron el primer ejército permanente - en Flandes, donde permaneció durante más de un siglo .

6 - No hay un estado absoluto según el modelo burgués dominante de hoy. El poder político es personalizado, en función de las instituciones históricamente prevalecientes en cada país. La personificación del poder político no absorbe o reemplaza la sociedad sino le permite actuar corporativamente en la historia. Emplea métodos administrativos y ministeriales técnicamente avanzados sin destruir la sociedad corporativa y sin apoyar la teoría de la división de poderes.

7 - La sociedad se compone de una serie de instituciones organizadas corporativamente que reflejan su propia naturaleza y evitan la tiranía o la aparición de un estado absoluto. Cada nivel de la sociedad es social, cultural, económica y políticamente autónomo. En esta civilización, las sociedades y culturas no están en peligro de ser absorbidas, ya sea por una cultura globalista o culturas nacionales dominantes. Economía y sociedad se organizan corporativamente. Estas corporaciones tienen muchas formas y pueden trascender fronteras de toda clase.

8 - La economía es en gran parte autosuficiente al nivel local. El comercio existe para satisfacer necesidades reales y no determina la sociedad ni la política.

9 - Música y arte. En la civilización barroca se convierten en un estilo global (el primero de la historia a florecer en los cinco continentes) con fuertes variantes locales. Elementos clásicos de la antigüedad se incorporaron pero sólo en un sentido material como en la antigüedad cristiana - el imperio romano tardío. No era el uso acrítico de elementos clásicos junto con el neo- paganismo típico del Renacimiento, artísticamente corregido durante el barroco. En el barroco, como en la antigüedad cristiana, la religión dicta el significado del arte, y no el revés. El medio ambiente urbano y la arquitectura reflejan todas estas características. La civilización barroca no es un asunto privado. El orden barroco era muy rico y al mismo tiempo no muy económico en sus prioridades. La cultura popular (música y danza) aún conservan su carácter típicamente barroco en los países que constituyen el mundo barroco de hoy ( principalmente pero no sólo, España, Portugal, Italia, Hispanoamérica y Filipinas).

10 - El catolicismo del orden barroco se convirtió en el de la Iglesia en general. Su debilitamiento en la Iglesia de hoy es un reflejo de la entrada de valores y actitudes burgueses en la Iglesia. Las ideas renacentistas que provocaron la crisis espiritual sanada por la expresión religiosa barroca son aún más frecuentes hoy en día y es por lo tanto necesario preservar el catolicismo barroco. Aún vivimos en una modernidad amenazada por las mismas cuestiones que provocaron en lo religioso, la magnífica respuesta del barroco.

sábado, 25 de enero de 2014

El Barroco sigue en pie.

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El Orden Barroco - la primera civilización moderna y global. La música barroca, su arte y arquitectura son bien conocidos. Menos conocido es el hecho de que durante los primeros dos o tres siglos de la edad moderna, después de 1500, el barroco dominó social y políticamente. Este blog no es sólo un debate histórico y cultural. Hay que destacar la importancia del orden barroco al mundo moderno y fomentarlo.

El mundo barroco era una modernidad que funcionaba. Pero la crisis actual, evidente para todos, es la de una modernidad que fue la principal alternativa al orden barroco, una modernidad enemiga: la sociedad burguesa que echó raíces en el norte de Europa primero, y domina la forma actual de globalización.

Esta discusión trata de producir medidas concretas para preservar, restaurar y desarrollar la civilización barroca que existe hoy en día como un factor cultural importante en muchos países, principalmente pero no exclusivamente, Iberoamericano (y en las partes de Estados Unidos que le pertenecen), Filipinas, España, Portugal, Italia, Austria y el sur de Alemania.

De hecho las raíces de la cultura de estos países se encuentran en el pasado lejano de Europa, pero su forma moderna fue creada durante la época barroca. De hecho, el barroco dio origen al mundo moderno y sigue incorporado en el tejido de la sociedad en muchos países.

El barroco es más pertinente que nunca porque el mundo actual está volviendo a la situación anterior a 1648. Después de esa fecha, el Estado nacional o burgués poco a poco se hizo supremo, acompañado por el secularismo y el relativismo hacia la religión e incluso hacia la cultura. Hoy tenemos una Comunidad Europea sin unidad de civilización.

Europa en la Edad Media era tal vez una civilización unida, algo en sí deseable. Sin embargo no vivimos en la Edad Media. La realidad europea de hoy es la de un continente dividido en diferentes civilizaciones. Esta realidad fue oscurecida por el nacimiento del estado-nación y las ideologías, pero se reveló al final de la Guerra Fría con el debilitamiento del estado-nación y la ideología en general. En realidad Europa está volviendo, no la Edad Media sino a la situación existente durante el primer período moderno, la época dominada por el orden barroco.

En este período Europa está dividida en tres zonas: la primera, la civilización barroca, que abarca los países mediterráneos, Austria, el sur de Alemania, Bélgica y el sur de los Países Bajos y otros países; la segunda, en oposición a esta, una serie de estados dominados por la sociedad burguesa – sobre todo Gran Bretaña, las Provincias Unidas (Holanda) y otros países del norte de Europa (entre estas dos zonas, Francia, un Estado dividido, que incorpora elementos burgueses y barrocos); en tercer lugar, el Islam tiene una fuerte presencia en el continente europeo.

Esta realidad está todavía con nosotros. Los países de cultura barroca están sufriendo a causa del esfuerzo de imitar a un modelo socio-económico (el burgués) que no es suyo, y esta situación ya no puede continuar En segundo lugar, el Islam ha recuperado su papel de protagonista importante en el continente europeo, como en el siglo XVII. Hoy en día, Europa es más bien un microcosmos del mundo y sus civilizaciones. Como veremos, el barroco es un orden mundial e internacional como su antítesis burguesa. Sin embargo, también forma parte de Europa. El euroescepticismo en este contexto no tiene sentido. La Unión Europea ha creado un espacio que será llenado, no por el vacío de las fuerzas del mercado, sino por el desarrollo de cuestiones culturales no resueltas. Nuestra tarea no consiste en dejar Europa, y mucho menos intentar volver atrás cincuenta años, a un estado-nación fuerte.

La crisis de Europa, la sociedad internacional y del Estado-nación es la del mundo burgués. Tenemos que recuperar a todos los niveles las formas sociales, económicas e institucionales que integran nuestra civilización. No se trata de guerra cultural pero debemos insistir: nuestra sociedad civilización es diferente a la de un país burgués y laico como los Países Bajos y Suecia – ni somos una sociedad islámica como aquella representada por los bosnios y las poblaciones en varias ciudades europeas.

Aquí se tratará de las cosas que distinguen a nuestra civilización: autonomía local, regional, cultural, económica y política; un gobierno pequeño, pero con la capacidad de actuar; renacimiento del arte, arquitectura, música y danza basado en las formas tradicionales; reconstrucción de paisajes urbanos y rurales sanos. Favorecerá medidas prácticas. Se propone no sólo romper moldes ideológicos, sino animar a la gente a actuar. La imagen de Europa y del mundo que aquí se presenta no es la misma ofrecida por los medios de comunicación pero es la realidad. El primer paso hacia una acción positiva es definir y establecer las bases de nuestra propia civilización. Esta civilización existe. Es enorme pero política e institucionalmente invisible al mismo tiempo. Adquirir visibilidad es el primer paso.